Una densa capa de humo volvió a cambiar el ritmo cotidiano en Chicago durante mayo de 2026. Las autoridades locales activaron una alerta por calidad del aire luego de detectar niveles poco saludables de partículas contaminantes provenientes de incendios forestales en Canadá. La situación generó preocupación entre familias, trabajadores y comunidades latinas que viven en distintos sectores de Illinois.
El Departamento de Salud Pública de Chicago recomendó limitar las actividades al aire libre, especialmente para menores, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias. Además, el cielo gris y la baja visibilidad alteraron eventos deportivos, caminatas urbanas y actividades recreativas en parques públicos de la ciudad.
Calidad del aire preocupa a Chicago
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos reportó índices de calidad del aire dentro de la categoría insalubre en varias zonas metropolitanas. En consecuencia, escuelas y organizaciones comunitarias reforzaron medidas preventivas para proteger a estudiantes y empleados.
Asimismo, médicos locales señalaron un aumento en consultas relacionadas con irritación ocular, tos y dificultades respiratorias leves. También creció la demanda de purificadores domésticos y mascarillas especializadas en vecindarios con alta densidad poblacional.
Chicago enfrenta nuevos retos ambientales
Expertos climáticos indicaron que los episodios de humo extremo comenzaron a repetirse con mayor frecuencia en ciudades del medio oeste estadounidense. Del mismo modo, organizaciones ambientales advirtieron que el fenómeno afecta la productividad laboral y la movilidad urbana en temporadas cálidas.
Por otro lado, autoridades de Illinois mantienen sistemas de monitoreo permanente para informar cambios en tiempo real. Además, aplicaciones móviles y paneles digitales permiten consultar los niveles de contaminación antes de salir de casa.