La NBA vivió una escena poco común en Estados Unidos cuando el partido entre Chicago y Miami no pudo disputarse como estaba previsto. El encuentro programado en el United Center se detuvo antes del salto inicial debido a condiciones inseguras en la superficie de juego, lo que obligó a la liga a tomar una decisión inmediata.
El problema surgió durante los calentamientos, cuando jugadores y árbitros detectaron que la duela estaba resbaladiza. Técnicos del recinto intentaron corregir la situación durante más de una hora, pero la cancha no alcanzó los estándares de seguridad exigidos para un partido oficial.
Además, el episodio generó sorpresa entre aficionados presentes y televidentes, ya que no se trató de una falla técnica tradicional, sino de un factor ambiental que puso en riesgo la integridad física de los jugadores.
Bulls vs Heat suspendido por condiciones de la cancha
La NBA explicó que la suspensión del duelo entre los Chicago Bulls y el Miami Heat ocurrió por acumulación de humedad y condensación en la duela. Esa combinación volvió la superficie inestable e incrementó el riesgo de resbalones y lesiones.
Asimismo, las condiciones climáticas en Chicago influyeron en el problema. La ciudad registró un día inusualmente cálido y lluvioso, sumado a la presencia de hielo bajo la cancha por eventos previos de hockey. Ese contraste térmico provocó que la humedad se filtrara hacia la superficie.
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Reprogramación y medidas de la NBA
Por otro lado, la liga informó que el partido se reprogramará más adelante en la temporada regular. Los boletos adquiridos para la fecha original mantendrán su validez, aunque la nueva fecha se anunciará una vez que el calendario lo permita.
Este tipo de suspensión resulta poco frecuente en la NBA, pero no es inédita. La liga priorizó la seguridad de jugadores y cuerpo arbitral, reforzando protocolos para escenarios donde factores ambientales afectan recintos cerrados.