La despedida del verano cambia la relación de Chicago, Estados Unidos, con el lago Michigan. Aunque la costa continúa atrayendo visitantes, nadar deja de contar con la protección habitual; La temporada oficial concluyó a las 7 de la noche del 7 de septiembre. Desde ese momento, los salvavidas dejaron sus puestos y las playas cerraron sus áreas autorizadas para nadar.
Termina el servicio de salvavidas en playas de Chicago
El Distrito de Parques colocará banderas rojas para indicar la prohibición de entrar al agua. Además, la institución desaconseja nadar cuando no existe supervisión profesional, incluso si el clima permanece cálido.
Las corrientes, el oleaje y los cambios repentinos del viento pueden sorprender hasta a nadadores experimentados. Asimismo, el agua del lago Michigan puede presentar temperaturas bajas fuera de la temporada veraniega.
Las familias deben evitar que los menores se acerquen solos a la orilla. También resulta importante conocer la ubicación exacta y llamar al 911 cuando una persona enfrente peligro.
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El lago sigue abierto para otras actividades
El cierre aplica a la natación, pero el litoral conserva espacios para caminar, correr, pasear en bicicleta y disfrutar del paisaje. Por otro lado, cada instalación puede establecer restricciones adicionales durante el otoño.
Chicago ofrece alternativas para quienes buscan actividad acuática o alivio ante días calurosos. Las piscinas interiores reabren para sesiones libres y nado por carriles desde el 8 de septiembre.
Además, los programas acuáticos de otoño comenzarán durante la semana del 21 de septiembre. Más de 200 áreas recreativas con chorros de agua permanecerán disponibles hasta finalizar el mes, dependiendo del clima; La ciudad contó con más de 700 salvavidas durante una temporada que ofreció más de 100 días de acceso supervisado. El servicio cubrió 22 playas públicas distribuidas a lo largo del frente lacustre.