La inversión en infraestructura hídrica volvió a cobrar relevancia en Estados Unidos tras el anuncio de un nuevo proyecto estratégico en el área metropolitana de Chicago. La iniciativa busca reforzar la capacidad de respuesta urbana frente a inundaciones, un problema recurrente que afecta a millones de residentes y a la actividad económica de la región.
La firma Bowman Consulting Group fue seleccionada para liderar un proyecto de control de inundaciones con un valor estimado de 30 millones de dólares. El contrato contempla el diseño final, la ingeniería y la gestión de permisos para un sistema integral de drenaje que forma parte del llamado proyecto Central Road.
Además, el desarrollo se ejecutará en coordinación con el Metropolitan Water Reclamation District of Greater Chicago, una de las autoridades de gestión de aguas más grandes de Estados Unidos. El organismo presta servicio a más de cinco millones de personas en el condado de Cook, una de las zonas urbanas más densamente pobladas del país.
Infraestructura clave contra inundaciones urbanas
El alcance del contrato incluye nuevas tuberías principales y secundarias para aguas pluviales, así como la construcción de una cuenca de retención con capacidad cercana a 100 acres-pie. Estas obras buscan reducir el riesgo de inundaciones durante tormentas intensas y mejorar la resiliencia urbana frente a fenómenos climáticos extremos.
Asimismo, Bowman realizará estudios topográficos, modelado hidrológico e hidráulico y evaluaciones ambientales para garantizar que el proyecto cumpla con los estándares técnicos y regulatorios vigentes. De igual manera, la empresa coordinará a múltiples actores públicos y privados involucrados en la ejecución.
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Por otro lado, este contrato representa el primer proyecto de Bowman con esta autoridad hídrica, lo que refuerza su posicionamiento en el mercado de infraestructura pública de gran escala. En consecuencia, la adjudicación consolida una tendencia creciente hacia inversiones sostenidas en sistemas de drenaje y mitigación de riesgos urbanos.
Un dato relevante es que el distrito de aguas de Chicago opera en un territorio de más de 880 millas cuadradas, lo que convierte a este proyecto en una pieza clave dentro de una red de protección hídrica de alcance regional.