El cielo de Chicago ofrecerá un espectáculo especial durante la noche del 21 y la madrugada del 22 de octubre. Las Oriónidas alcanzarán su mayor actividad y podrán observarse sin telescopio; Este fenómeno ocurre cuando la Tierra atraviesa partículas liberadas por el cometa Halley. Al entrar en la atmósfera, esos pequeños fragmentos producen destellos veloces que parecen surgir cerca de la constelación de Orión.
¿Cómo ver la lluvia de meteoros Oriónidas?
La NASA recomienda buscar un lugar oscuro, alejado de edificios, luminarias y avenidas transitadas. En Chicago, la contaminación lumínica puede reducir considerablemente la cantidad de meteoros visibles desde las zonas centrales.
Los parques y espacios abiertos lejos del centro ofrecen mejores condiciones. Sin embargo, los visitantes deben consultar previamente sus horarios, reglas de acceso y recomendaciones de seguridad para evitar contratiempos durante la madrugada.
La mejor oportunidad llegará durante las horas previas al amanecer, después de que la Luna descienda. Su brillo podría ocultar los meteoros más tenues durante buena parte de la noche; Además, los observadores deben permitir que sus ojos se adapten a la oscuridad durante aproximadamente 30 minutos. Las pantallas de teléfonos pueden dificultar ese proceso y reducir la capacidad de distinguir destellos débiles.
Otra lectura recomendada: Nvidia pide a Europa invertir más en tecnología
Un espectáculo nacido del cometa Halley
Las Oriónidas destacan por su velocidad y luminosidad. Algunas dejan rastros brillantes durante varios segundos, mientras otras producen destellos intensos conocidos como bolas de fuego.
Asimismo, no es necesario mirar exclusivamente hacia Orión. Los meteoros pueden cruzar diferentes regiones del cielo, aunque parecen originarse cerca de esa constelación por un efecto de perspectiva.
Una manta, una silla reclinable y ropa abrigadora pueden mejorar la experiencia. También conviene revisar el pronóstico local, porque las nubes podrían impedir la observación en Illinois; Bajo cielos completamente oscuros, la lluvia de meteoros Oriónidas puede generar entre 10 y 20 meteoros por hora. Cada fragmento alcanza aproximadamente 66 kilómetros por segundo al entrar en la atmósfera.