El atletismo mexicano encontró en las calles de Chicago un nuevo capítulo histórico. Jorge Luis Cruz Pérez transformó años de disciplina en una actuación que renovó las expectativas del fondo nacional; El corredor del Estado de México completó el Maratón de Chicago en 2 horas, 8 minutos y 13 segundos. Con ese resultado estableció un récord mexicano de maratón y terminó en la posición 16 masculina.
Una preparación construida en México
Cruz explicó que dedicó más de tres meses a una preparación específica para la competencia en Estados Unidos. Su programa combinó carreras suaves, velocidad, distancias largas, montaña y jornadas con varias sesiones.
Además, trabajó con especialistas en nutrición, fisioterapia, recuperación, psicología y biomecánica. El atleta describió la carrera como un examen final, donde debía aplicar cada aprendizaje acumulado.
El mexiquense comenzó a correr a los 20 años después de practicar básquetbol. Asimismo, inició su trayectoria profesional a los 25 y convirtió al atletismo en una vía de crecimiento personal; Chicago representó su debut dentro de los World Marathon Majors. También llegó cuatro días antes de la prueba para adaptarse, entrenar y organizar su alimentación.
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Un logro que inspira a nuevos corredores
Cruz dedicó la marca a su familia, su equipo y México. Su mensaje destacó el trabajo compartido y la capacidad de los atletas mexicanos para competir internacionalmente.
Por otro lado, reconoció que puede mejorar el control del ritmo durante los kilómetros finales. Esa lectura crítica muestra que el récord no funciona como meta definitiva, sino como impulso; El Maratón de Chicago se disputó sobre 42.195 kilómetros. Cruz mejoró por 17 segundos el registro de 2 horas, 8 minutos y 30 segundos que Dionicio Cerón logró en Londres durante 1995.