Un crimen que permaneció sin resolver durante más de seis décadas finalmente tiene una respuesta. La Policía de Chicago identificó al responsable del asesinato de Gloria Kowalewicz, una niña de ocho años que desapareció mientras caminaba hacia una iglesia en noviembre de 1960.
Lo más impactante del caso es que el responsable identificado fue Thomas Francis McInerney Jr., un antiguo detective de homicidios de Chicago, quien murió en 2006 sin enfrentar un proceso judicial por este crimen.
ADN permite resolver asesinato ocurrido en Chicago hace 65 años
El 12 de noviembre de 1960, Gloria salió de su vivienda en West Englewood para asistir a una celebración religiosa. Sin embargo, nunca llegó a su destino.
Horas después, su cuerpo fue encontrado en una zona boscosa al suroeste de Chicago. La investigación determinó que había recibido dos disparos.
Durante años, las autoridades entrevistaron a más de 1,300 personas y conservaron diferentes evidencias, incluida una huella digital encontrada en el bolso de la menor; Los avances tecnológicos permitieron retomar el caso mediante pruebas genéticas y herramientas de genealogía forense.
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El responsable trabajó durante décadas como policía
Las investigaciones relacionaron el ADN recuperado con McInerney. Posteriormente, los especialistas compararon sus huellas dactilares con los registros policiales de 1959.
Las coincidencias permitieron identificarlo como responsable del asesinato.
McInerney trabajó durante 28 años en la Policía de Chicago y posteriormente se desempeñó como investigador federal; Aunque el hallazgo representa una respuesta para la familia, el responsable nunca enfrentará consecuencias judiciales debido a su fallecimiento.