La tensión entre comunidades migrantes y autoridades federales volvió a expresarse en las calles de Estados Unidos. En Chicago, la movilización social tomó fuerza tras un caso que activó reclamos de justicia y transparencia.
Además, cientos de personas marcharon en el barrio de La Villita para exigir respuestas por la muerte de Renee Nicole Good, quien falleció tras recibir disparos durante una operación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Minneapolis. La protesta incluyó consignas contra las redadas migratorias y llamados a frenar el uso excesivo de la fuerza.
Asimismo, los manifestantes realizaron una vigilia con velas y pancartas. Organizaciones comunitarias señalaron que el caso refleja un patrón de operativos que genera temor en vecindarios con alta presencia de migrantes. La movilización se desarrolló de forma pacífica y con presencia de observadores civiles.
Protesta en Chicago y reclamos por rendición de cuentas
La protesta en Chicago se sumó a acciones similares en otras ciudades. Activistas pidieron una investigación independiente y acceso público a los registros del operativo. Voces locales insistieron en que las comunidades necesitan garantías de seguridad y protocolos claros durante intervenciones federales.
También, autoridades municipales expresaron preocupación por el impacto social de estos operativos. Líderes comunitarios reiteraron la necesidad de coordinación con gobiernos locales para evitar confrontaciones y proteger derechos civiles.
Contexto nacional y debate migratorio
De igual manera, el caso reavivó el debate sobre el rol de las agencias federales en tareas migratorias.
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En consecuencia, datos recientes muestran un aumento de movilizaciones en ciudades con alta población latina, donde organizaciones civiles exigen cambios en las prácticas de control migratorio y mayor supervisión institucional.