Los Chicago Bulls recibieron una noticia clave en enero con el regreso de Coby White a la rotación tras superar una lesión en la pantorrilla. El base volvió a la duela después de perderse varios partidos, aunque el cuerpo técnico decidió manejar su participación con cautela.
White regresó desde el banquillo con minutos controlados, como parte de un plan para evitar recaídas. La franquicia prioriza su salud en una etapa exigente del calendario, donde cada partido influye en la posición del equipo dentro de la Conferencia Este.
Minutos limitados y enfoque preventivo
El cuerpo técnico estableció un límite cercano a los 24 minutos por partido para White en su retorno. La decisión responde a antecedentes recientes, ya que el jugador arrastró molestias similares desde el arranque de la temporada y sufrió interrupciones constantes en su ritmo competitivo.
Durante su regreso, el base mostró movilidad aceptable y buen ritmo, aunque sin forzar acciones. El staff médico monitorea su evolución día a día, con ajustes inmediatos si detecta cualquier señal de fatiga o tensión muscular.
Impacto en la plantilla y próximos desafíos
El regreso de White ofrece mayor profundidad en la rotación exterior, aunque los Bulls aún lidian con otros jugadores en procesos de recuperación. La estabilidad física del plantel será determinante para sostener competitividad en una liga marcada por calendarios apretados y viajes constantes.
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Los Bulls confían en que una reincorporación progresiva permita a White recuperar su mejor versión sin comprometer su estado físico. El enfoque apunta a equilibrio, paciencia y resultados sostenidos conforme avance la campaña.